Quiero verte bajo mis sábanas,enserio.
Fuego ardiendo o descongelar el hielo.
Seguir queriendo leerte a Salinas.
Estamos en nuestra propia via Roma,la carretera sin fin.
Vivimos bajo nuestro complejo.
Quiero llorarte en cada invierno, y que me toques las caderas.
Apuestame en el casino de tu alma, infierno o cielo.
Me da igual, contigo a donde me lleves, ninguna dirección.
Eres mi canción, melodía o el concierto entero.
Una noche te cruzas y ya ni pienso por miedo a que me escuches;
aunque no haya abierto aún la boca.
Te quiero así tan inocente cómo eres, con tu piel y tu sonrisa.
Amantes desconocidos, has arruinado mi corazón y todo su esfuerzo por quererte.