martes, 18 de febrero de 2014
A veces se me pasa por mi retorcida y pequeña cabeza el hecho de no odiarte.
Un día quiero que no me mires a la cara, que no me sonrías ni me dejes tocarte,
a ver si así, consigo olvidarte.
Y me lo planteo, me planteo si gritarte no es suficiente motivo para que sepas que te quiero,
que daría todo por ti y que si hace falta cruzo cada gota de aguda de distancia.
Pero no cariño, la vida no es fácil y tu y yo no estamos destinados a estar juntos,
por más que me gustes no creo amarte, por más que me sonrías de esa manera que puedo
denominar paraíso, no somos, no somos nada.
Y puede que yo no sepa expresarme pero es que al tocarte, olerte y mirarte ya se me para el mundo
y me cambias los esquemas, mis dichosos esquemas, los que me he estudiado para no hablarte.
lunes, 17 de febrero de 2014
El amor es la poesía del alma.
El amor son las mil maneras de declararte,
son las palabras que te ablandan,
y el roce de tu fría mano en mi espalda.
A pesar de que los nosotros nunca funcionan
tu y yo por separado formamos relámpagos, trueno y lluvias torrenciales.
Cada mirada y sonrisa tuya enamoran
y es que siempre me acabas llevando a tus redes.
Y aquellos que nunca confiaron que seríamos fuertes,
que venceríamos a monstruos, caballeros y asquerosos embusteros
que se den por aludidos ahora que tú vences todo lo imposible
y que yo aún siendo pequeña, me enfrento a tristes tormentos.
domingo, 16 de febrero de 2014
Bajo cero. El corazón hecho pedazos y roto, con la facilidad que se rompe un hielo con un martillazo.
Una hostia que te marca, la contraria que le llevas a tu madre y la gilipollez humana.
Eres la nata del pastel sin azúcar, mi forma de demostrarte que no eres arte, que das asco a cada palabra que sueltas por tu asquerosa boca.
Y lo que me parte no dejar amarte y ojalá no poder rayarme, y contarte que no vales ni dinero.
Pisarte, callarte, amarte y odiarte.
Y mi monotonía de escribirte por más que te odie y te quiera.
Los cambios, que llevan consigo eternas emociones, eternos paraísos o infiernos podridos.
Las personas que conoces que saben que nunca te caerán bien o esas que con un saludo gentil las conviertes en aliadas de ti.
Las habitaciones de hotel que son tan sinceras y puras, tan limpias y poco hechas para el pecado y tan borrables después de hayas deshecho la fría cama.
La infancia que ya no forma parte de ti aunque tú aún te esfuerces por decir que llevas tu niño interior.
Los árboles que hay de tantos tipos que no sé diferenciarlos pero me encanta su forma de vida.
Los móviles que se han convertido en vuestra vida, en vuestra preocupación antes de salir de casa a decirle adiós a la persona que os ha dado la vida.
Los libros, que me han traído hoy hasta aquí soñando con un amor que nunca tendré y que me gustaría vivir.
sábado, 15 de febrero de 2014
El que avisa no es traidor, yo ya te he avisado de todos mis pecados y aun así, soy traidora de los tuyos.
He pecado de tu infierno, de tu fantasía, de tu aroma y de el éxtasis de besarte la boca.
He traicionado a mi mente, engañadola, diciendole que podría olvidarte.
Que podría olvidar tu perfume, tu cuello o tus lunares extraordinarios.
Mis pecados, tus pecados y la fusión de mi cuerpo pegado al tuyo cómo una mezcla de canela y azúcar, dulce y apetecible.
Nuestro éxtasis, que lo hemos convertido en la octava maravilla del mundo ya qué, la primera, está un poco vista.
Los transeúntes de tus cicatrices y mis finos labios besando tu infierno, o al menos, tu espalda que me conduce a ello.
Esta entrada está subida desde el móvil por lo que no puedo poner el tipo de letra que uso habitualmente, lo siento, un besazo.
He pecado de tu infierno, de tu fantasía, de tu aroma y de el éxtasis de besarte la boca.
He traicionado a mi mente, engañadola, diciendole que podría olvidarte.
Que podría olvidar tu perfume, tu cuello o tus lunares extraordinarios.
Mis pecados, tus pecados y la fusión de mi cuerpo pegado al tuyo cómo una mezcla de canela y azúcar, dulce y apetecible.
Nuestro éxtasis, que lo hemos convertido en la octava maravilla del mundo ya qué, la primera, está un poco vista.
Los transeúntes de tus cicatrices y mis finos labios besando tu infierno, o al menos, tu espalda que me conduce a ello.
Esta entrada está subida desde el móvil por lo que no puedo poner el tipo de letra que uso habitualmente, lo siento, un besazo.
viernes, 14 de febrero de 2014
San Valentín es algo de lo que todos hablamos, de demostrar amor.
Amor a tu pareja, a tu familia o en mi caso, a la pizza y el helado de vainilla.
Amor que pretendéis demostrar un día, cuando en realidad menos debemos. ¿Porqué? ¿Porqué te han de regalar unas flores y una caja de bombones con forma de corazón?
O ni tan siquiera felicitarte, ¡No es tu cumpleaños!
Amor, que ni sabes definirlo y pretendes demostrar.
Un beso y un abrazo o un buen polvo que pretendes llamar "hacer el amor". ¿En serio se demuestra así?¿Con una cena cara y romántica?
Siento decirte, que el amor es una caricia, un mensaje de buenos días y una tarde juntos tumbados es un pasto verde poniéndole forma a las nubes en una tarde de primavera.
"¿Qué quieres de mí?¿En qué pretendes convertirme?"
Le dije a mi voz interior, a esa pequeña hija de puta.
Me desplomé en mi cama conteniedo las lágrimas que querían
salir cada mañana al ver que seguía viva.
Y mi emoción por odiarte, mi insatisfacción al odiarme a mí.
Sí, es complicado de entender que odiarme a mí fuera más sencillo que odiar a alguien que solo me daba tanto dolor y lágrimas.
Tal vez es que él quería que me odiara y yo solo quería que me quisiera.
Finalmente, ahora solo te odio y te quiero a ti y yo soy las marcas de la batalla.
Una guerra que ya perdí hace tiempo.
jueves, 13 de febrero de 2014
Hay veces en las que me planteo por qué la sociedad de hoy en día es tan hipócrita, embustera y falsa.
Las personas no son lo que eran, los niños se pasan horas frente a una pantalla y se valoran más los te quiero por un mensaje.
La primera vez que vi que me había convertido en algo que no era intenté remediar, intenté saber como era antes, acordarme de mí.
Pero por desgracia, me gustaba ser una mierda, la gente me prestaba atención y tú me querías.
Ahora, he vuelto a ser yo, y por eso quizás esté escribiendo en mi habitación sola sin esperar un mensaje tuyo.
Gracias de todo corazón por haberme dado de hostias contra la pared y racionar a tiempo para salir del consumismo.
martes, 11 de febrero de 2014
Te he querido, te he amado y te he suplicado y rogado.
Mi miedo hacia ti es insuperable, tengo miedo del
dolor emocional, a fin de cuentas el físico no me importa.
Tengo marcas para siempre, tengo heridas permanentes, cicatrices
imborrables y un pasado más oscuro que el final de un túnel.
Y tú, que ahora estás aquí y mañana no, que te irás y que volverás, y que yo seguiré aquí suplicando amor.
Me consumes, me ahogo con mensajes sensibles y con un abrazo en un mal día.
Y sí, no quererte es imposible porque a fin de cuentas las veces que estás para mí son incontables, tantas que yo no sé ni que decirte cuando me sonrojo.
Y mi pasado, que no es bueno y detrás de mi blanco hay grises y negros y tu no huyes de ellos, ni de mi, gracias por quedarte cuándo todos se van y la vida se me complica.
Nunca me he planteado si el amor triunfa, si después de haberlo pasado mal, esa persona se fija en ti y te reclama.
No me he fijado si las personas que son correspondidas son felices.
No he podido esperar más de alguien que nunca me ha querido, que las casualidades no existen y que yo tengo un profundo pozo enterrado en mi corazón.
Que no he sabido medir palabra, no he sabido quererte y a lo mejor,alguien, si sepa hacerlo.
El amor correspondido es la mejor maravilla de este mundo, es mejor que un despertar tarde, que un café recién hecho o más incluso que el éxtasis.
El amor, que no hay una descripción para él, que no hay una manera de pensar racionalmente cuando cuando estás enamorado.
Mi maravilla, fue haberte amado y que tú, al menos, intentaras amarme.
En realidad, hoy no sé cómo he de dormirme, si llorando
o riendo. Es que tu ausencia ya me mata.
Cada palabra, cada sonrisa, cada beso en la mejilla.
Eras de mi familia, eras parte de mis recuerdos.
No tengo más de ti , no tengo ningún paseo por ahí, no tengo ninguna cerveza de botella compartida ni me has cosido el dobladillo de la falda.
Tan solo recuerdo cuando me pintabas las uñas, cuando comíamos palomitas y chucherías y todas las maratones de películas que aguantábamos.
Solo me queda pensarte y lamentar mi culpa, aunque supongo que nunca fue mía.
domingo, 9 de febrero de 2014
Contigo no quiero las calles atravesadas de Madrid, los puentes suicidas de Roma, las fotos bajo la torre Eiffel ni un paseo bajo una lluvia londinense.
Contigo quiero una cama, un cigarrillo compartido, un beso de buenos días y una cena para dos, claro, tu y yo.
Contigo,buscar tus lunares perdidos, quitar los candados de enamorados, pintar en las paredes todo lo que te amo y reir hasta llorar.
Contigo, ver llover desde nuestra ventana, amanecer sin haber dormido bajo sábanas de lino fino y tomar un capuccino todos los domingos.
Contigo, quererte y venerarte hasta que las arrugas hagan acto de presencia en nuestra divina juventud.
miércoles, 5 de febrero de 2014
Por mis venas fluye cada filo de una hoja, cada pequeña gota roja.
Es la cicatriz del dolor, la marca de aquel sádico placer.
Mi pasado es el peor, he sufrido toda clase de dolor, y toda clase de rechazo.
Y tú, que luego te vas y aún así consigues hacerme feliz.
Mi mano, que sabía explorarte, y mi sueño de amarte.
Y cada caricia y cada botón arrancado, y nuestras marcas de territorio.
Me mato por verte, por que no me duelas, por aire.
Me ahogas encada gota de agua que bebo, me ahogas en dudas infinitas.
Pero tú, cariño, no te preocupes, yo seguiré sabiendo quién de nosotros llevará siempre las riendas.
Desgraciadamente, yo siempre soy la puta sumisa.
Mi pasado es el peor, he sufrido toda clase de dolor, y toda clase de rechazo.
Y tú, que luego te vas y aún así consigues hacerme feliz.
Mi mano, que sabía explorarte, y mi sueño de amarte.
Y cada caricia y cada botón arrancado, y nuestras marcas de territorio.
Me mato por verte, por que no me duelas, por aire.
Me ahogas encada gota de agua que bebo, me ahogas en dudas infinitas.
Pero tú, cariño, no te preocupes, yo seguiré sabiendo quién de nosotros llevará siempre las riendas.
Desgraciadamente, yo siempre soy la puta sumisa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)