sábado, 15 de febrero de 2014

El que avisa no es traidor, yo ya te he avisado de todos mis pecados y aun así, soy traidora de los tuyos.
He pecado de tu infierno, de tu fantasía, de tu aroma y de el éxtasis de besarte la boca.
He traicionado a mi mente, engañadola, diciendole que podría olvidarte.
Que podría olvidar tu perfume, tu cuello o tus lunares extraordinarios.
Mis pecados, tus pecados y la fusión de mi cuerpo pegado al tuyo cómo una mezcla de canela y azúcar, dulce y apetecible.
Nuestro éxtasis, que lo hemos convertido en la octava maravilla del mundo ya qué, la primera, está un poco vista.
Los transeúntes de tus cicatrices y mis finos labios besando tu infierno, o al menos, tu espalda que me conduce a ello.


Esta entrada está subida desde el móvil por lo que no puedo poner el tipo de letra que uso habitualmente, lo siento, un besazo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario