Tan poca edad, tanto dolor.
La práctica en el amor duele, es agridulce.
Quisiera no haberte conocido, así, no sabría tu dolor
y posiblemente no sabría el mío.
Ni el color de tus ojos, esa sonrisa, o lo bien que haces tonterías.
Quiero decirte que siento tantas putadas, nos ha tocado sufrir.
A ti por mí, a mí por ti.
No he podido reemplazarte,cambiarte hiere tanto cómo
arrancarte la costra de una herida sin cicatrizar.
A veces, te recuerdo y pienso cada mordisco mío en tu piel,que no fueron pocos.
Estábamos bien, eran épocas veraniegas.
Llego el invierno y no supimos controlar el temperamento, se nos fue de las manos.
Yo iba en el bus e camino a mi casa, las piernas encogidas, y los sueños ya rotos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario